sábado, 10 de septiembre de 2016

Aquí estoy de vuelta




 Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que estaba por estos lares, muchas cosas han pasado desde entonces, muchas han cambiado, los protagonistas masculinos ya no están, y ya tengo ese tema superado, muchas otras cosas no han cambiado.

Todo ha ido arriba y abajo, supongo que como la vida en general. 

Amigas que se cambiaron de país en contra de lo que ellas querían, amigas que por cuestiones que escapan de tus manos las ves menos pero se intenta mantener el contacto, compañeros que marcaron una etapa pero que ya no siguen en el mismo sitio, la historia de como por fin fui correspondida y durante un tiempo fui bastante feliz al tener a esa persona a mi lado pero como los cuentos de hadas no existen las cosas se tuercen, la gente toma decisiones que afectan a terceros, cometes errores, sigues enganchado a esa persona y te da la vaga impresión de que es mutuo pero un sin fin de cosas que pasan te hacen cambiar constantemente de opinión, te ilusionas, te desilusionas, y la cuestión es, ¿sigues aferrándote a esa pizca de esperanza que te queda o tiras todo por la borda? 

Todo implica estar preparado o no para aceptar las consecuencias de las decisiones que tomas, cada cosa que pasa depende de algo y tiene su resultado y sus variantes o posibles variantes.

Por lo demás, sigo navegando sin rumbo, a veces con medio barco a causa de fuertes tormentas que duran días pero cuando el mar se calma sigues con la sensación de que vas a la deriva y que pronto te ahogaras y así puedes pasar meses. 

Y como todo buen marinero pasas el día con tu mente al cielo, de vez en cuando bajas y la escritura, la lectura, la pasión que te da la música te hacen querer este mundo donde cada vez se pierde más la fe en la humanidad.

Quizás algún día un farol te guíe a tierra firme, donde bien te puedes encontrar con un golpe de suerte o te toque dar un último esfuerzo para sacarle el partido a ese diamante en bruto que has encontrado, al menos eso es lo que espero que me ocurra o sino, al menos que me cruce en mi travesía con una tripulación que me ayude a poner las velas a tiempo cuando ocurran tormentas así poder dirigir mejor el barco que siendo capitán y tripulación al mismo tiempo, quien sabe.

1 comentario: